MIS DOS TESOROS

MIS DOS TESOROS
IAN Y LAURA

CADENA DE IDEAS

Las personas con Síndrome de Asperger y sus familias somos como eslabones sueltos de una cadena que hay que lograr engarzar. Por esa razón, este espacio: CADENA DE IDEAS pretende ser participativo a todos los padres, profesionales, y personas con TEA para que, en él, podamos aportar ideas sencillas que pueden ser o han sido efectivas para nuestros hijos o alumnos, o para ellos mismos, si son personas con TEA quienes nos las transmiten.
La intención es ayudar a los papás, profesores o personas con TEA que todavía andan perdidos, creando un material de consulta que nos ayude a interactuar con más facilidad y armonía. También pretende mostrar, que no es tan dificil llegar hasta los niños o adultos con TEA, si aprendemos a conocer su particular manera de proceder.


SI QUIERES CONOCER EL PORQUÉ DE ESTA INICIATIVA PINCHA AQUÍ

PARA PARTICIPAR: Podéis enviarme un e-mail a: auroragarrigos@gmail.com poniendo en el asunto: CADENA DE IDEAS
Exponéis vuestra idea.
Si la idea la habéis obtenido de algún sitio poner el enlace. No queremos copiar a nadie, solo transmitir ideas.
Vuestro nombre y apellidos.
Y algún enlace vuestro, si queréis, como: facebook, blog, web, etc. Especialmente si en esos enlaces habláis sobre TEA.

DEJEMOS DE SER ESLABONES SUELTOS PARA UNIRNOS EN UN PROPÓSITO.

OBSESIÓN NEUTRALIZADA





Hola a tod@s!! ¿Qué tal el verano…o invierno?, desde según se mire :) Nosotros hemos pasado unos días en Torrevieja, donde Ian estuvo algo nerviosete ya que se llevó la play y como en casa hace un par de años que ya no daba problemas con ella, me relajé y no le planifiqué los juegos durante la semana de vacaciones. Error que nos pasó factura un par de días hasta que me puse las pilas.





Además de la semana de vacaciones en Torrevieja, Ian ampliará este año el descanso hasta el 6 de septiembre. De manera que se ha convertido en mi guardaespaldas, el mejor y más guapo guardaespaldas que he conocido. Bueno, tampoco es que haya conocido muchos jeje, aunque, por supuesto, la balanza siempre estará del lado de Ian ;)

Vamos juntos a todas partes, le encanta subir delante en el coche conmigo, poner música en el Bluetooth o simplemente escuchar la radio e ir a hacer recados. Su hermana y él han de turnarse los viajes cuando vamos al pueblo a comprar los tres juntos. Hasta ahora Ian no decía que quería ir delante y su hermana era siempre la copiloto, pero el otro día me comentó si podía ir delante aunque estuviera su hermana y a mí me emocionó escucharle, especialmente por la forma en que lo hizo.

-        - Mamá, ¿puedo sentarme yo delante también, aunque esté Laura?
-       (Sabía a lo que se refería pero me sorprendió y traté de tirarle de la lengua) 
-        - ¿A qué te refieres?
-        - A que ella siempre va delante y yo también quiero ir.
-        -  ¡¡Por supuesto que sí!! El mismo derecho tienes tú que ella. Pero como nunca dices nada y esperas en la puerta de atrás a subir al coche, pensábamos que te gustaba ir detrás. (Y quedamos en repartir los trayectos que hiciéramos)

Incluso ahora controla la cantidad de viajes para que compartir el asiento delantero sea algo equilibrado.

También vamos a caminar cada tarde los dos y hemos descubierto una familia de ranitas que son una monada y que no tengo idea del porqué están viviendo en un lugar donde no hay agua. Al menos que veamos, pues ellas, cuando pasamos, se esconden en una grieta gruesa que hay en el suelo, donde tal vez encuentren la humedad que necesitan.

Y, además, y este es el objetivo de esta entrada, seguimos atareados con las obsesiones, pues no solo trabajamos con la que os he ido narrando, la cuál diría que tenemos neutralizada, no erradicada; pero creo que hemos avanzado mucho en ella. Os cuento...

Para refrescaros la memoria al respecto, os explico un poco…Ian iba limpiando el camino y alrededores de nuestra casa en el campo, de papeles, bolsas, ramas y de cualquier cosa. Le daba por traérnoslo a casa para quemar y decía que era de casa de los yayos, pero un día nos dimos cuenta que se iba a los bancales vecinos a recoger todo lo que consideraba que no debía estar allí. Y esto iba en aumento. Un día, incluso nos trajo un tendedero que alguien había quemado, diciendo que era de los abuelos, pregunté a mi cuñada y no era verdad, llegó a desmontar y traer un aparato nuevo de mi suegro que había comprado para acabar con la plaga de los picudos que afecta a las palmeras. Mi suegro se volvió loco buscándolo un día hasta que cayó en la cuenta de que igual lo había cogido Ian. O vaciaba alguna caja de cartón que mi suegro utilizaba para guardar algo y la traía para quemarla. Cuando realmente nos dimos cuenta, la cosa se había extendido y descontrolado con estas cosas, ya que empezó con algunos papeles y poco a poco iba trayendo artilugios como los comentados. 

Tras las primeras medidas (explicadas en este blog) hubo una descenso en la obsesión, pero se volvió a descontrolar al venir de un viaje con los compis de Aspali y vi la urgencia de buscar otra alternativa. “Si no puedes con tu enemigo únete a él” reza un sabio dicho. De manera que readapté la situación para volver al ataque y tratar de canalizar su obsesión en cuanto a la recogida de basuras del camino y sus alrededores.
La nueva norma era que,  a partir de aquel momento, podría recoger basuras solo del camino de casa, con un guante, una bolsa de basura y conmigo a su lado, y SOLAMENTE los domingos por la mañana, después de organizar las cosas en casa. De esta manera intentaba cerrar posibilidades a la creciente ansiedad que le dominaba. Por medio de  historias sociales activas le fui explicando que lo que hacía no era correcto y podía tener consecuencias graves. La nueva medida terminó, de un plumazo, con seis días de obsesión por su parte, pero me doy cuenta que no puedo erradicarla del todo, ya que todavía no está preparado para ello. 

Esta última medida la cumple a rajatabla desde el principio. Por un lado sigue teniendo una vía de escape para calmar el ansia que le genera esta necesidad, y por otro hemos podido reducir en gran medida los quebraderos de cabeza que nos estaba causando su obsesión. Es más, ha habido algún que otro domingo que, curiosamente, ni se ha acordado de esta labor de recogida.

A unos veinticinco metros hacia abajo, conforme salimos de casa, está la carretera principal y más peligrosa (que era lo que más me preocupaba) y a unos seiscientos o setecientos metros hacia arriba, hay otra carretera interna que lleva a distintas casas de campo, peligrosa también, pero por donde los coches suelen circular más despacio, que nos lleva al pueblo también y que está a unos tres kilómetros de casa.

Estas fotos de abajo, son del día que fuimos a limpiar ese camino de seis o setecientos metros arriba.




Ian quedó feliz y yo contenta también, contribuir en la limpieza de la naturaleza nos dejó  a los dos una sensación de bienestar que no tiene precio.

Es increíble el poco civismo que hay hoy día con respecto al medio ambiente. El ser humano es terriblemente destructivo con su propia naturaleza. Todo lo ensucia y destruye, con incendios, con basura… Me duele mucho ver esta faceta de mi propia especie o tal vez sería mejor decir: esta característica neurotípica, que desde luego, y como se puede apreciar en las últimas entradas de mi blog, nada tiene que ver con las características de mi hijo.

Todavía recuerdo cuando había que llevar el casco de una cerveza para que te vendieran otra, o llevábamos capazo o el carro de la compra y no necesitábamos bolsas. O cuando en lugar de tirar los objetos rotos, ¡¡los arreglábamos!! La naturaleza nos lo agradecía con un su exuberancia y aroma que nada tiene que ver con el que, muchas veces, nos tropezarnos ahora ¿Qué nos ha pasado para boicotearla de esta manera? Y lo que es peor… ¡¡¿Cómo puede haber gente que se divierta quemando bosques?!! ¿¡Se puede urdir un atentado más grave a la humanidad que ese!? Atentado del que no se escapan ¡ni los propios pirómanos! ¿Se puede ser más inconsciente? Me produce una tremenda preocupación y tristeza observar la facilidad que tenemos los seres humanos para destruir todo lo bello que nos rodea….
Y me vais a perdonar, pero es que ha sido un verano realmente crudo en este aspecto. Incendios descontrolados que han arrasado miles y miles de hectáreas en muchas partes, entre ellas, España especialmente, que se han llevado por delante ¡¡vidas humanas!! ¡¡Dios mío qué horror!! También la fauna y flora, algo que normalmente no se comenta; seres vivos que también son necesarios para el equilibrio del ecosistema y que pierden su vida por un descuido, el loco de turno, un enfermo, o algún oculto interés económico. ¡¡Cuándo vamos a despertar y a darnos cuenta de que si destruimos la naturaleza nos destruimos a nosotros mismos!!
Desgraciadamente hay algunos suicidas entre nosotros que no se conforman con desaparecer ellos solos, sino que pretenden arrastrarnos a los demás hacia un sacrificio inútil.


Siguiendo con la entrada del blog, pues esto me supera… Aparte de haber logrado canalizar la obsesión a los domingos,  he podido observar cómo, cuando vamos a caminar cada tarde, por un lugar que hace unos tres años parecía paradisíaco, observamos que en estos momentos, desafortunadamente, está totalmente abandonado y sucio, como se puede apreciar en las fotografías de abajo. Y a pesar de ello ahora Ian ha logrado no angustiarse por ello. 


Cuando empezamos a trabajar esta obsesión, caminar por un sitio así, se convertía en un  imposible. Su actitud era cabizbaja, su mirada escrutadora. De reojo, controlaba, con enorme ansiedad, a diestra y siniestra, cada papel o broza con la que tropezaban sus ojos, mientras que un sentido nervio, que a duras penas podía controlar, se hacía evidente en la rigidez de su postura y en el tono de sus comentarios. Ahora, solo comenta, de vez en cuando, en nuestra caminata diaria:- ¡Mira que la gente es guarra! Esto lo limpiará alguien ¿verdad? A lo que le contesto que sí, que algún día, el ayuntamiento, tendrá que enviar alguna patrulla de limpieza a esa zona del polígono para que deje en condiciones aquel paseo que hacía las delicias de los transeúntes. Entonces él sigue con la cabeza alta mirando al frente y caminando y hablando con normalidad.

Es por todo lo dicho que considero que hemos avanzado mucho en este aspecto.  Pero como he comentado antes, no solo hemos trabajado este problema, pues Ian tiende a convertir todo lo que vive en una obsesión (algo por otro lado habitual en TEA). Ha habido otros como: dejar de subir cada cinco minutos a casa de los abuelos, que están en verano un bancal más arriba. Dejar de ir a cada rato al buzón del taller para ver si está limpio o si hay algo. Dejar de llenar vasos de agua de la máquina del taller para todo el mundo etc.

Una de las frases que más dice al día es: Yo soy el dueño de mi mente y digo NO a la obsesión. ¿Es así mamá? Sí cariño, ¡¡muy bien, tú puedes!! Le respondo. Otras veces me dice:- ahora me están entrando ganas de ir por los bancales, entonces digo…(y vuelve a repetir la frase).

En este momento vamos a ir unos centímetros más allá, readaptando su respuesta a la incisiva obsesión que le atormenta con una sola palabra: FUERA (con contundencia), sin más, y tras decirla que piense en algo que le guste, apartando de su pensamiento la ofuscación. 

Tras este tiempo de trabajo con las obsesiones de mi hijo, vuelvo a reafirmarme en que si los padres tenemos la función de alerta en modo encendido en nuestras mentes, gracias al conocimiento que tenemos de la personalidad de nuestros hijos, vamos a poder observar en qué se van a atascar, fulminando desde sus inicios cualquier obsesión, mientras les explicamos el porqué no ha de llevarla a cabo, evitándonos así muchos problemas a todos, pues al coger una obsesión en sus inicios y ayudarle a comprender el error de la misma, canalizarla o incluso prohibirla ayudará a que no se arraigue ni se extienda en el tiempo.

Bueno, ¡¡espero no haberos aburrido con tanto texto!!

Un abrazo a tod@s

NOTICIAS SOBRE LA OBSESIÓN

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Hola a tod@s!! Para quien no haya leído el resto de entradas sobre la obsesión que estamos trabajando, les animo a hacerlo o tal vez no lleguen a comprender lo que estoy comentando.
Aquí seguimos con la obsesión de Ian. Durante cuatro semanas lo llevó realmente bien, hasta que volvió de un día de ocio con sus compañeros de Aspali (que siempre suele venir muy excitado) y me lo veo correr como un caballito desbocado camino abajo.





Le pregunté a los gritos desde el porche:

-        ¡¡¿¿Pero dónde vas??!!

Y me hizo un gesto con las manos como queriendo decir que le dejara en paz…y volvimos a empezar L ¡así es nuestra vida!, ¡qué le vamos hacer! Ian no toma medicación porque cuando la ha tomado ha sido peor el remedio que la enfermedad, de manera que nos las vamos arreglando con terapias alternativas que aprendí a hacer hace muchos años para ayudarle y que nos ayudan a toda la familia. Sin embargo no es un nene, tiene 26 años y con esa edad es mucho más complicado lograr que entre por las directivas que le marcamos, pues se va sintiendo cada vez má fuerte y con una personalidad más hecha, lo que por un lado es bueno pero por otro nos puede complicar muuucho la vida, sobre todo cuando todo lo convierte en una obsesión.

Hay un dicho que dice: “Si no puedes con tu enemigo, únete a él” de manera que, ni modo, como dicen en Sudamérica. No me quedó otra que cambiar de estrategia…

El domingo se puso muy nervioso porque al volver con el coche había visto algunas cosas en el camino de vuelta a casa y quería quitarlas a como diera lugar. Viendo su desenfreno y alteración y observando todo el trabajo anterior para este menester  le dije:

-        Vale, vamos a hacer una cosa… los domingos por la mañana tú y yo vamos a dar un paseo por el camino y llevaremos una bolsa de basura y un guante para que, mientras caminamos un rato, si vemos algo SOLO POR EL CAMINO, podamos recogerlo con las debidas precauciones y meterlo en la bolsa para tirarlo después a la basura.

-        ¡¡Vale!! ¿Podemos ir ahora?
-        Sí, hoy es domingo por la mañana...

Salimos por el camino hacia la carretera, que era donde él había visto lo que quería recoger y las fue recogiendo, después no quiso ir hacia el otro lado del camino sino que dijo:

-        Ya podemos volver a casa.

Cuando llegó a casa y tiró las cuatro cosas que llevaba en el lugar donde solemos quemar hierbas, dio un respiro y dijo:

-        Ves, ya está.

Y se quedó muy tranquilo. Estas son las cosas que le tenían tremendamente angustiado!!



Pero hoy ha vuelto a la carga y cuando ha llegado a medio día me pregunta si puede ir a ver si está el yayo en su casa. Un bancal más arriba. Yo sabía que su intención no era ver al abuelo y le digo:

-        El yayo no está. He visto que se acaba de ir.
-        Bueno, pero déjame ir a ver si está.
-        Voy contigo…
-        ¡No!
-        Vale, tú quieres ir a ver si está para recoger alguna cosa de la casa del yayo, el problema es que bajas aquí cubos de pintura y todo lo que encuentras que tú consideras que no ha de estar allí.

-        No, no confía en mí. Voy a por una pelota que se me ha caído en el bancal de arriba del yayo (Una mentira que se ha sacado de la manga).
-        Ya quisiera confiar yo cariño, la obsesión te está dominando y el bancal de arriba de casa del yayo no es tuyo, tiene dueño y no podemos ir allí (No ocurriría nada de no ser por lo tremendamente obsesivo que es, ya que eso le llevaría a otra cosa y algún día se puede ver envuelto en un problema).
-        Pues me da igual, yo soy el dueño de mi mente y digo sí a la obsesión y voy a ir. ¿Tú me dejas?
-        (Con tranquilidad) Yo no te dejo.
-        Pues yo voy a ir porque me sale de los coj… (Sale)
-        Bueno, haz lo que creas que debes hacer, pero atente a las consecuencias.
-        (Vuelve) ¿Qué consecuencias?
-        Las que no te van a gustar. Por ejemplo, que no te ponga el plato de la comida hoy.
-        Pues me lo pongo yo. ¿Por qué no me quedo sin play o sin ordenador? (Generalmente le hago escoger entre dos opciones, pero hay veces que no lo considero oportuno, como ha sido el caso de hoy, pues de haberlo hecho se hubiese ido sin problemas a satisfacer la obsesión.)
-        Porque eso en este momento no sería una consecuencia para ti.
-        Iré esta tarde.
-        Entonces te quedarás sin ir el viernes a Alicante.
-        ¿Podemos ir el domingo a pasear por el camino?
-        El domingo sí, pero por el camino. Vamos tú y yo y te voy diciendo dónde puedes coger algún papelillo del suelo y dónde no.

No hace mucho, obsesionado con el cartón, entró a la cochera de mi suegro, sacó unas cosas que tenía mi suegro en una caja y se llevó la caja para hacerla pedazos y tirarla donde quemamos hierba. El problema de todo esto es que transforma algo positivo como es reciclar y mantener limpio algún lugar en algo que no lo es, pues necesitara más o menos la caja mi suegro no debe hacer estas cosas. Otro problema es que, de alguna forma, muchas veces sabe que no ha de hacer ciertas cosas y las lleva en secreto hasta que nos damos cuenta y han pasado unas semanas o meses recreándose en esa necesidad que siente de hacer algo obsesivo y después cuesta un enorme trabajo quitarle la obsesión.


En estas semanas hemos podido frenar dos obsesiones que empezaban. Una gracias al hecho de darnos cuenta y la otra al trauma que le causó llevarla a cabo la primera vez. Afortunadamente se le han ido de la cabeza. En la siguiente entrada os contaré estas dos seguras obsesiones que se quedaron en agua de borrajas. J ¡¡A ver por donde me sale ahora cuando llegue del trabajo...!!

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BLOG Y WEB MUY INTERESANTES

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Hola a tod@s os paso el blog de una mamá muy especial. Sonia Villanueva Garnica. No os lo perdáis:

http://ejercitea.wix.com/ejercitea

Este es una web que está genial también!!

www.racoinfantil.com

Espero que les saquéis todo el jugo que tienen, por que lo valen!!

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LA OBSESIÓN A DÍA DE HOY

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Hola a tod@s!! vamos viento en popa a toda vela con la obsesión de recoger basuras de los bancales. Las maravillosas Flores de Bach, hacen su trabajo a la perfección y me están echando un cable de oro en este aspecto, como en otros muchos.

 La semana pasada tuve ayuda ciudadana. En un principio me sorprendió, no entendía cómo era que mi vecino de unas casas de campo más hacia arriba se detuviera para avisarme que mi hijo estaba en la puerta de mi casa.

Lo que ocurrió es que tuve que llevar a Laura a un lugar estratégico de la carretera donde una compañera de piso y su padre pasarían por ella para llevarlas al pueblo donde están estudiando. Estábamos paradas allí cuando veo que para un coche con el vecino que comento, que bajando del coche me pregunta:

-        - Estás buscando a tu hijo? O esperándolo? No recuerdo exactamente.
Le dije que no, que estábamos esperando a una compañera de Laura etc. y me dijo:

-      -   Es que tu hijo está en la puerta de tu casa.

Me quedé algo confusa y cuando pude reaccionar, le pregunté:

-      -   ¿Pero está dentro o fuera en el camino?
-       -  Fuera, en el camino.
-        - Ah!! Vale muchas gracias!!

Aun así, seguía un tanto confusa, por el hecho de que parara a cosa hecha para decirme que mi hijo estaba en la puerta de mi casa, fuera en el camino, pero llamé a casa. A mi marido lo había dejado duchándose y era posible que nadie contestara, sin embargo llamé de todas formas. Se puso Antonio y le pregunté dónde estaba Ian.

Antonio.- Aquí.
Yo.- Dile que se ponga.
Ian.- ¿Qué?
Yo.- ¿Dónde estabas?
Ian.- Aquí.
Yo.- Ahí no. Estabas en el camino, aprovechando que tu padre se estaba duchando y que yo no estaba.
Ian.- Pero no he ido a ninguna parte, ni he recogido nada.
Yo.- ¿Te das cuenta de que sin estar allí me entero de lo que haces? Cuando llegue hablamos…
Ian.- Vale (Y colgó).

Él también se quedó más confuso que una mona jajajaja. Cuando recogieron a Laura y me fui para casa, caí en la cuenta de que el vecino me estaba echando un cable porque sabía, gracias al Facebook, sobre este tema, ya que su mujer y yo nos conocemos mucho y además estamos conectadas por el Facebook. Aluciné en colores y me encantó esa ayuda que me brindó con la que pude dar un pasito más hacia el convencimiento en Ian de que antes o después la gente se entera de lo que hacemos, mucho más, si hacemos cosas incorrectas. Pura teoría de la mente. Desde aquí le doy las gracias de corazón a este vecino por su ayuda.

Cuando llegué a casa, Ian, que siempre, si está en su habitación sale y desde lo alto de la escalera me dice algo, no salió jajajaja. Dejé que asimilara y madurara la situación, pues el hecho de no salir me indicaba que le había impactado más de lo habitual, el hecho de que supiera donde estaba sin estar allí. Fue al cabo de media hora que asomó la cabeza desde su puerta y solo desde allí me dijo:

-      -  ¿Qué tenemos que hablar?
-        - Asómate que te lo diga.

Le volví a hacer consciente de que había aprovechado que su padre estaba en la ducha y yo no estaba para hacer lo que sabía no tenía que hacer, que eso no era correcto,  y que se diera cuenta de que yo me enteraba y la gente también. 
Me preguntó que cómo lo sabía a lo que le dije que alguien me lo había dicho, pero que no iba a decirle quien, volvió cabizbajo y pensativo a su habitación por lo que “Touche”. Fue genial!!!


Este fin de semana se ha celebrado la Feria de San Isidro y Talleres Cerdá exponía en ella coches y maquinaria agrícola, a Ian le encanta ir y pasearse por la feria, estar en el están de la empresa, almorzar y comer con ellos, de manera que ha estado todo el fin de semana fuera con su padre, cuando me veía me decía con una mezcla de sorpresa y entusiasmo:

-        - Ves, y sin recoger nada del suelo  he estado.
-       -  ¿Pero eso es verdad? (porque le conozco jajaja)
-      -   ¡¡¡Que sí!!! Que no he recogido nada, eso lo hacen los basureros.

Aquí, por su forma de contestar ya me lo hizo creer más.

Ayer lunes, al llegar del trabajo, como siempre, le da una repasadita a los alrededores de la casa para quitar alguna caca de las perras etc. Antes se iba y cuando te dabas cuenta estaba en el bancal de abajo con las manos llenas de ramas, cartones y bolsas que subía a casa. O se iba por el bancal de arriba a la casa de los abuelos a recoger cosas también (que un día tiró lo que tenía mi suegro dentro de una caja para coger y tirar la caja de cartón!!) o a salir por el camino a limpiar los dos lados del camino. 

En estos días atrás y ayer le controlamos desde dentro yendo de habitación en habitación para cotillear su actitud a hurtadillas por las ventanas y solo recoge por el alrededor de casa, muchas veces, cosas que ni siquiera las vemos de tan minúsculas que son, pero que no escapan a su mirada de águila para los detalles.

Ayer por la tarde al volver del taller y parar el coche me dice:
-        - ¿El yayo estará arriba?
Le miré sonriendo, como diciéndole: ya sé por dónde vas. Me contestó con otra sonrisa y me dijo:
- Mejor el domingo, cuando estén.

Y entramos en casa, sin ningún problema.

Lo positivo es que las flores de Bach han empezado a mitigar la obsesión tan fuerte que tenía y está más tranquilo. Las tiene en la escalera y cada vez que sube se va tomando. Llega un momento en que deja de tomarlas, aunque esto suele pasar cuando pasa un mes o dos y paramos esta terapia hasta que vuelve a surgir alguna cosa de estas de nuevo con la fuerza con la que le ha salido ahora, y se presta de nuevo a tomarlas. Hay otras obsesiones que solucionamos antes de que vayan a más, pero esto ya será para otra entrada o esta sería demasiado larga jeje.

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LOS CUMPLEAÑOS DE MIS NIÑOS

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Hola a tod@s!! me apetece compartir con vosotros estos dos escritos que he hecho para mis hijos.

Mi hija es muy cuca, pero por fin logramos sorprenderla, el día 2 de mayo en su dieciocho cumpleaños jeje


       ¡¡¡Felicidades laura!!!







¡Dieciocho años tiene mi niña! ¡Madre mía! Pero si parece que fue ayer cuando vi tu carita por primera vez y aquellos preciosos y curiosos ojos negros que me miraban fijamente, mientras intentaban descubrir lo que había tras la forma borrosa de esta madre, enamorada de ti desde el principio.

La eternidad me parecía poca para admirar tu boquita, las largas pestañas que adornaban tus ojos y aquella naricita tan encantadora y chiquita.
¡Qué bonita es mamá!, decía tu hermano apoyado en mí, ¡qué manitas y qué orejas tan pequeñas! Él siempre quiso una hermanita y llegaste tú. El mejor regalo que podíamos recibir, llenando nuestras vidas de luz, de alegría y esperanza. A tu padre se le caía la baba mientras te susurraba palabras al oído. Le encantaba ver la atención que le prestabas, o provocarte aquellas risas que no podías reprimir cuando te hacía volar como un avión hacia el espejo, confiada y feliz entre sus brazos. Todos reíamos con tus carcajeos contagiados por tu felicidad.
¡Cuánto te hemos disfrutado!, ¡pero si casi te criaste sola! Era tan divertido ver tu carácter obstinado y decidido cuando todavía no levantabas dos palmos del suelo. O esa creatividad y decisión que parecía llevarte en volandas hasta lograr lo que querías o necesitabas. Porque tú eres verdad, sentimiento y empeño en todo lo que haces.  Y yo te admiro por ello hija. Me emociona sentir tu fortaleza.
Paso a paso, nos adentramos en la adolescencia, que vino sin apenas avisar. Un ímpetu irrefrenable que invadió nuestras vidas y al que pusimos por nombre “Huracán Laura”. ¡Dios mío! Pero… ¿¡Qué ha pasado aquí!? ¿Dónde está aquella dulce niñita? ¡¿Y quién es ésta que parece la niña del exorcista?! Naaada, no pasaba naaada, solo eran cosas de las hormonas que andaban un poco revueltas buscando su identidad. Necesitaban guía y flexibilidad, pero aun así ¡cuántos errores no habremos cometido al intentar conducir en ti ese egoísmo propio de la adolescencia. ¡Espero que no demasiados! Tu padre y yo te pedimos perdón por ellos y es que los padres no nacen cariño, se hacen, a base de experiencias. Vosotros habéis sido nuestra escuela, puliendo nuestro corazón y  abriéndolo a un amor desconocido, el amor incondicional, el más grande que existe en el mundo. Gracias, por haberos convertido en nuestros mejores maestros.
Y aquí…, en la adolescencia seguimos, aunque terminándola ya; se nota, ¿sabes? Porque esto empieza a cambiar. Sí, creo que vamos a ir a  mejor. Confío en esa madurez y sensatez que he vislumbrado en ti en ciertos momentos y que me llena de orgullo al ver la clase de mujer en la que te estás convirtiendo.
De manera que seguiremos avanzando y, juntos, aprendiendo más y más a lo largo de este camino. Disfrútalo siempre cariño, porque la felicidad no está en la meta sino en el trayecto. No lo olvides nunca mi amor.


    ¡¡Feliz 18 cumpleaños!!



Que sepas que tu hermano te adora, aunque nunca te lo diga. Y nosotros, ¿qué te vamos a contar…? tu padre y yo te queremos más que a nuestra propia vida. Esperamos que se cumplan todos tus deseos, ahora y siempre.

Ayer, 13 de mayo el cumple de Ian, que estaba deseando que le leyera su carta a él también. Me ha salido más poética. Ahora me toca explicársela jajaja




 ¡¡¡FELICIDADES IAN!!!











 









El 13 de mayo de 1990, llegaste a nuestras vidas. ¡¡¡26 años cumples hoy!!! Primer hijo, primer nieto y sobrino. El más esperado y con quien llegó a casa la revolución. La alegría de tus abuelos, de tus tíos la ilusión y para nosotros, tus padres, la felicidad personificada con aquella carita, que desde el primer momento nos enamoró.




Tranquilo durante el día. Por la noche Don Remolón. No había quien pegara ojo a tu lado. Solo en mis brazos te calmabas y al sueño sonrisas robadas, para mí, cada madrugada, llenándome de  calor y alegría, mientras te susurraba aquella bella canción. Las horas de insomnio ya no me importaban, ni el cansancio, ¡ni nada! Porque tu sonrisa mi vida iluminaba y mi niño ya dormía, tranquilo y acurrucadito en mi corazón.


Tu padre te idolatraba. Puso en ti sus esperanzas, tu amor en su ambición. La angustia y el tiempo desgastó su risa, ajando sus anhelos pero jamás su corazón. Él te quiere con el alma, no lo olvides nunca cariño, y así como él te quiere, también te quiero yo.


Tu hermana, de pequeña tu aliada, de mayor… no. La adolescencia se la llevó lejos, pero ahora ¡¡ha vuelto!! Y sigues ahí, en un lado importante de su corazón. ¡¡Aaaaah!! Y que nadie ose hacerte daño o “El huracán Laura” volverá de nuevo, para arrasar a quien se atreva, sin una pizca de compasión.


Otros recuerdos invaden ahora mi mente, convertidos en lágrimas que resbalan por mis mejillas hasta nublarme la razón ¡Si pudiera dar marcha atrás en el tiempo y volver a disfrutarte así! Empezar de nuevo…


¡Pero esta vida es solo una, cariño! y reharemos lo hecho, cuantas veces haga falta, para borrar de tu vida cualquier atisbo de dolor.
Ojalá que ésta, te traiga de vuelta todo aquello que te quitó¡¡¡Te queremos!!!



        ¡¡FELIZ 26 CUMPLEAÑOS, MI AMOR!! 





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