MIS DOS TESOROS

MIS DOS TESOROS
IAN Y LAURA

CADENA DE IDEAS

Las personas con Síndrome de Asperger y sus familias somos como eslabones sueltos de una cadena que hay que lograr engarzar. Por esa razón, este espacio: CADENA DE IDEAS pretende ser participativo a todos los padres, profesionales, y personas con TEA para que, en él, podamos aportar ideas sencillas que pueden ser o han sido efectivas para nuestros hijos o alumnos, o para ellos mismos, si son personas con TEA quienes nos las transmiten.
La intención es ayudar a los papás, profesores o personas con TEA que todavía andan perdidos, creando un material de consulta que nos ayude a interactuar con más facilidad y armonía. También pretende mostrar, que no es tan dificil llegar hasta los niños o adultos con TEA, si aprendemos a conocer su particular manera de proceder.


SI QUIERES CONOCER EL PORQUÉ DE ESTA INICIATIVA PINCHA AQUÍ

PARA PARTICIPAR: Podéis enviarme un e-mail a: auroragarrigos@gmail.com poniendo en el asunto: CADENA DE IDEAS
Exponéis vuestra idea.
Si la idea la habéis obtenido de algún sitio poner el enlace. No queremos copiar a nadie, solo transmitir ideas.
Vuestro nombre y apellidos.
Y algún enlace vuestro, si queréis, como: facebook, blog, web, etc. Especialmente si en esos enlaces habláis sobre TEA.

DEJEMOS DE SER ESLABONES SUELTOS PARA UNIRNOS EN UN PROPÓSITO.

MI PRIMER LIBRO EN PDF DESCARGABLE


Hola a tod@s!! Aquí os dejo el enlace donde podéis encontrar en pdf mi primer libro: "Historia de un Síndrome de Asperger. Mi hijo no es como los demás":

https://es.slideshare.net/auroragarigos/historia-de-un-sndrome-de-asperger-mi-hijo-no-es-como-los-dems


Narra la dura experiencia vivida durante años sin conocer el diagnóstico de nuestro hijo Ian.
Durante trece años vivimos un infierno. Algo le pasaba a nuestro hijo pero ¿qué? Ninguno de los veinte psicólogos consultados a lo largo de aquellos años supo encauzarnos hacia la tan ansiada respuesta. Nuestro hijo Ian tenía Síndrome de Asperger y nosotros lo ignoramos durante demasiados años.
Fue en el año 2006, cuando Ian contaba casi 16 años, que escuchamos la palabra Asperger por primera vez. Hasta entonces, nuestro hijo era raro, sus explosiones incomprensibles y la sombra del retraso mental parecía hacerse cada vez más fuerte; pero en casa, había vivido las suficientes muestras de inteligencia en mi hijo como para seguir buscando una respuesta que cuadrara con lo que observaba en él. Y esa corazonada, tantas veces derrotada, seguía empujándome desde adentro, mientras trataba de sacar la cabeza una y mil veces, terca y perseverante a pesar de las muchas zambullidas a las que, irremediablemente era sometida sin cesar; debido a la enorme ignorancia en TEA de los profesionales consultados en aquella época,.
Afortunadamente Mª José Navarro, psicóloga especializada en Síndrome de Asperger nos devolvió la fe en dicha profesión y aprendimos que era imprescindible encontrar a personas especializadas en el síndrome para poder ayudar no solo a nuestro hijo, también a toda la familia.
La primera vez que acudimos a una de sus escuelas para padres descubrimos que Ian no era el único chico con aquellas rarezas para las que no habíamos tenido explicación. Por fin parecía que llegábamos al tan ansiado lugar en el que comenzaríamos a sentirnos comprendidos.
Este libro “Historia de un Síndrome de Asperger” Mi hijo no es como los demás, fue una terapia que generó la catarsis que necesitaba para poder seguir con fuerza hacia delante. Un libro que se ha convertido en luz para otras personas que ven reflejadas en sus líneas experiencias que han vivido o viven con algún familiar, ayudándoles a descubrir o buscar el camino de esa temida etiqueta que en el caso de nuestros chicos siempre será beneficiosa conocer.
Hoy me emociona pensar que gracias a él y a aquella dolorosa experiencia otras personas se ven beneficiadas, y que, al menos, todo aquel sufrimiento no ha sido en vano.

Espero que lo disfrutéis y os ayude J

3 comentarios:

  1. A ver, tener Síndrome de Asperger no es nada del otro mundo… O ¿acaso las personas con este Síndrome son marcianos? Es cierto que estas personas son más diferentes que las personas que no tienen el Síndrome, pero no olvidemos que TODAS LAS PERSONAS SON DIFERENTES (la clave está en cuánto de diferente se es).
    Las personas con Síndrome de Asperger tienen una discapacidad invisible y de por vida que les limitará, en mayor o menor medida, la vida pese a tener una buena capacidad intelectual. Y es esta discapacidad la que, a estas personas, las hace más diferentes que al resto. Al principio, para los padres es muy duro saber que sus hijos tienen una discapacidad de por vida derivada del Síndrome de Asperger. Pero, aunque nadie espera tener un hijo con discapacidad, siempre llegan las ganas de ayudar y la aceptación de la discapacidad. Cuando el hijo alcanza la adolescencia y la juventud los padres suelen sentir una gran incertidumbre por todo lo que respecta al futuro de su hijo: ¿se podrá valer por sí solo?, ¿tendrá una vida feliz y plena?, ¿conseguirá trabajo? Es normal, y habitual, que los padres (sobre todo, los que tienen algún hijo con discapacidad) se pregunten ese tipo de cosas; puesto que a las personas con este Síndrome les cuesta bastante más que al resto ser independientes y autónomas. Pero con los apoyos necesarios y adecuados pueden llegar a tener una vida más o menos “normal”. Los adultos con esta discapacidad, para lograr la máxima autonomía posible, necesitan los siguientes apoyos y recursos: psicoterapia, terapias cognitivo-conductuales, talleres de habilidades sociales, talleres de autonomía personal, talleres ocupacionales, certificado de discapacidad/minusvalía, empleo con apoyo, supervisión por parte de terceros y terapias con animales.
    Yo tengo 22 años, soy la segunda de tres hermanos, y a los 11 años aproximadamente una psicóloga especialista en TEA me diagnosticó el Síndrome de Asperger. Lo que más le dolía a mis padres era ver cómo yo era rechazada y víctima de bullying psicológico en secundaria; pues no me sabía defender. Me tachaban de rara y la gente notaba que yo era diferente a los demás. Fue muy duro para mí. Con 15 años me fui a otra psicóloga, también especialista en TEA, quien me diagnosticó lo mismo. Y gracias a las terapias no hubo depresiones. Como les comentaba antes, es normal que los padres sientan incertidumbre con respeto al futuro de sus hijos; sobre todo, si alguno de sus hijos tiene alguna discapacidad. Y mis padres, como tenían mucha incertidumbre por mi futuro, decidieron, a mis 18 años, hacerme el Certificado de Discapacidad… Pero me negué porque no quería más etiquetas. Pensaba que mi padre también tenía que hacerse el Certificado porque comparte ciertos rasgos conmigo, pero nunca le han diagnosticado. Hoy, mis padres siguen bastante preocupados por mi futuro… Puesto que soy demasiado dependiente para mi edad. Mi madre dice que no soy independiente ni autónoma; pero decir que: ella tiende a sobreprotegerme.

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    1. Guau!! muchísimas gracias Mini por tu largo comentario, estoy de acuerdo en todo lo que comentas, todos somos "diferentes" de alguna manera. Estoy de acuerdo, incluso en el hecho de que las madres tendemos a sobreproteger a los hijos, especialmente si observamos que nuestros peques tienen dificultades, yo lo hice con Ian por esas dificultades que le veía desde que era pequeño, cuando ni siquiera sabía que tenía Asperger. Afortunadamente aprendí que esto era un error. Muchísimas gracias de nuevo :))

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